La odontología moderna se ha especializado mucho, y para el paciente el vocabulario puede resultar confuso. Esta es una guía sencilla de lo que suele ofrecer una clínica dental completa.
Prevención y conservadora. Es la base de todo: revisión periódica, higiene profesional y obturaciones. Una caries detectada a tiempo se resuelve en una sesión; la misma caries ignorada acaba en endodoncia o en extracción.
Endodoncia. Cuando la caries llega al nervio, la alternativa a perder el diente es limpiar el interior del conducto y sellarlo. Con anestesia adecuada, es un procedimiento que hoy resulta perfectamente llevadero.
Implantes y cirugía. Un implante sustituye la raíz perdida y sostiene una corona que funciona como el diente original. Requiere estudio previo del hueso y planificación, pero es la opción más duradera ante la ausencia de aquí un diente.
Ortodoncia y alineadores. Ya no es cosa de adolescentes: los alineadores transparentes han hecho que muchos adultos se decidan. Alinear los dientes no es solo estético: reparte las fuerzas y previene desgastes y dolores de articulación.
Encías. Las encías inflamadas que sangran no son normales: son el aviso de un proceso que destruye el hueso de soporte.
Los niños. Las primeras visitas marcan la relación de por vida con el dentista.
Estética dental. Blanqueamientos, carillas y reconstrucciones: siempre después de resolver lo funcional, nunca antes.
Lo importante no es acumular tratamientos, sino saber cuál toca en cada momento.